El reloj de mi habitación es pretencioso, si estás en silencio resuena por toda la habitación, incluso puedes oírlo desde el otro lado del pasillo. Nada más abrir la puerta no es lo primero con lo que te encuentras, quizá tampoco te fijes en él pasando los ojos rápidamente por las paredes; pero si te detienes, por algo más de un segundo, lo ves: y entonces escuchas como late.
Hay infinidad de cosas así, que a primera vista quizá no se perciben, pero si te paras por un instante y contemplas con algo más que con los ojos, puedes verlo todo con claridad; sentirlo.
(((maca)))
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