Quítame lo que quieras, llevatelo todo, ya da igual lo que hagamos o dejemos tieso en el tintero. Vete, pero si te vas no vuelvas, aunque cada noche me ahogue entre lágrimas y almohadas, aunque te plantees volver para saber qué pudo ser de nosotros, aunque la borrachera solo te haga recordar el camino a mi casa.
Vete, fuera; me ataría a ti sin dudarlo, no para ser la más loca de todos los cuerdos, sino porque a ver qué será de mi sin ti, sin echarte a ti las culpas de mis sonrisas y carcajadas. Vete, pero hazlo rápido; no dejes tiempo para reacciones ni abrazos, vete sin darme explicaciones. No me llames, no me quieras. Odiame, o mejor, olvídame; sí, hazlo.
Olvídame, pero sobretodo vete lejos, muy lejos, para ver si el resto de vida que Dios quiera regalarme yo puedo también olvidarte.
(((maca)))
jueves, 6 de diciembre de 2012
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